martes, noviembre 11, 2008

alter.
Acaso crees que no sé, que cuando no estás conmigo ella se abre las piernas de par en par, tratando de pronunciar entre gemidos la palabra amor, mientras se cuelga de tu cuello y de tus cojones, ocultándose entre tus formas, oliendo tu pelo y sintiéndose tan viva entre tus mentiras que para ellas son tan ciertas como lo son para mi también. Que el infierno se le cae cuando por un momento su realidad se la conviertes en cielo y ella te cree y se encandila con tus palabras, y lo disfruta, le gusta, le encanta, le duele, la rompes, le rompes el alma con tus verdades que luego son mentiras, le haces tanto daño que a veces en las noches ella viene y me visita, se acuesta a mi lado y a través de los mismos gemidos, me surrura, me cuenta cosas, me apreta las piernas y me hace sufrir, me rompe el alma con sus mentiras que entre sueño para mi son verdades, y ahí se queda a veces no se mueve esta en mi cama, mira por la ventana en una especie de sopor, ella me dice que le gusta hacerme sufrir.

1 comentario:

Una fingidora dijo...

eso que relatas se llama trinidad, acaso santidad amorosa.